Blogia

Castillos en el aire

...

Me parece que hoy tampoco va a ser el día...
Pero llegará eh ;)

(Hablo de escribir)

Repetimos

No sé cómo lo haces para aparecer por aquí cada vez que hablo de ti después de estar un tiempo sin pronunciarte (aunque no sin pensarte).
Así disimulando, pero encargándote de recordarme que aún sigues ahí y que no te vas a ir.
No es necesario que me grites, lo sé de sobra.

Como antes

Bueno, al menos la noche de ayer mereció bastante la pena. Me lo volví a pasar bien, porque casi nada salió como pensaba.
Estuve con dos amigas (una de ellas a la que no veía desde hacía bastante) comprando un regalo de cumpleaños y riéndonos mucho. Luego dimos un paseo y nos fuimos a cenar. En la cena estuvimos recordando un montón de anécdotas de viajes de estudios y de la época del instituto; y aunque justo detrás yo tenía a alguien que no me hizo nada de gracia ver allí, al final no me importó porque me olvidé de todo lo que no eran mis amigas y lo bien que me estaba sentando estar allí.
Después nos fuimos a tomar algo a un sitio donde mis amigas se recrearon descaradamente con los camareros, y luego nos fuimos a un bar que a mí me gusta mucho. Aunque teníamos pensado volver a casa bastante pronto, al final nos quedamos en aquel bar durante mucho, MUCHO tiempo. Y muy bien.
Volví a reírme y a no ponerme nerviosa y a no tener miedo a la gente. Y me di cuenta de que si no me encanta la música que escucho cuando salgo, aunque esté con gente que me gusta y todo eso, no me lo voy a pasar bien; y ayer la música me estaba gustando mucho [NO rotundo a la pachanga], por eso se me iba el cuerpo solo y me lo pasé tan bien. (Y lo que es más importante: no notaba esa sensación tan asquerosa que siento al rato de beber algo con alcohol; porque no bebí nada).
Por eso me acosté con una sonrisa en la boca aún sabiendo que hoy no me iba a levantar hasta las tantas y me iba a perder el sol de esta mañana; pero me acosté feliz y con buen recuerdo, y sabiendo que las cosas como ésta sí que merecen la pena.

...

Quiero volver a escribir aquí habitualmente, así que lo voy a intentar, aunque no tenga nada que contar y sólo diga lo que hago a lo largo del día (básicamente nada).
Eso.

...

Hoy me siento realmente mal. Que novedad.
La vida se volvió a encargar de demostrarme otra vez que al final todo ser viviente se larga de mi lado. Cito textualmente: “Quédate en tu mundo. Yo me salgo.”.
Me han dicho que soy una persona muy frustrante y a veces odiosa. Pues bueno.
La gente es incapaz de no apartarse de lo que no les gusta; es más, viven de eso, de apartarse, de huir y desentenderse. Putos cobardes de mierda. Supongo que a mi manera yo huyo y soy cobarde también, pero la verdad es que no estoy analizando mi comportamiento.
Reconozco que por lo general y sin querer y sin poder evitarlo doy verdaderas razones para que lo hagan, pero no sabía que era tan sumamente abandonable.
No lo digo por decir, si pienso en cada una de las personas que ha pasado por mi vida compruebo que de una u otra forma, la gran mayoría, se ha acabado apartando (en cualquier sentido), unas veces porque era inevitable y otras veces porque sí. De esto ya había hablado.
A lo mejor necesito que alguien me ponga las pilas, y que me diga verdades como puños y no sólo lo bonito que será todo en el futuro y lo mucho que valgo y la cantidad de cosas que me merezco porque el tiempo pone a cada uno en su lugar (y una mierda). A lo mejor me viene bien que me digan (podéis hacerlo, es más, os pido que lo hagáis [si me conocéis basaros en lo que ya sabéis, si no me conocéis basaros en lo que os parece según esta página]) “pues resulta que haces esto y esto otro” o “es que no haces tal o cual cosa” o “cuando haces esto la gente se siente de tal forma”. O no. Me cago en todo.
No sé que coño pasa conmigo.
Ya no sé si estoy que muerdo del cabreo que me produce cada mínima cosa o si estoy demasiado triste para saber como me encuentro (Estoy demasiado triste para morir)...

Eso era amor...

Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.


Ángel González

...

La regla más importante es “protegerse en todo momento”.
A lo mejor eso es lo que estoy haciendo.

Mo cuishla

Esta tarde he vuelto a ir al cine sola. Cayó Million Dolar Baby (pedazo de Morgan Freeman, dios).
(Nota: sea cual sea la opinión sobre la película, ¿no lleva un título sonoramente mágico? Million dolar baby, Million dolar baby, me encanta, es genial).
No voy a decir que no me emocioné o que no sentí nada, pero si voy a decir que he perdido la capacidad de llorar o de expresar cosas de esa forma, no sé cuándo, ni cómo, ni dónde, pero la he perdido. A pesar de estar rodeada de profesionales del suspiro llorando a moco tendido, pañuelo en mano. A pesar de todas las emociones acumuladas que tenía hoy. A pesar de todo…
Y es que hoy verdaderamente ha sido un día de emociones acumuladas. Ha habido un poco de todo, bueno y malo y regular.
Tampoco comentaré nada sobre mi nueva experiencia sola en el cine, me gusta.
(Hoy volví a demostrarme mi miedo hacia la gente. Creo que empieza a ser serio de verdad).
A veces me cuesta demasiado escribir aquí. No por reparo ni por vergüenza, pero es que sobre todo últimamente me está costando mucho. Verdaderamente tengo la cabeza en un lugar bastante alejado de mi cuerpo. Sé que no hago más que repetir esto, pero es que es completamente cierto. Es algo como tener la cabeza un par de niveles por encima del resto de cosas, de todas las cosas, un nivel en el que siempre tienes sueño, y estás completamente apática, en el que no puedes ni pensar porque la cantidad de nubes que hay allí arriba te nubla la vista y la boca y la mente, así que sólo observas cómo la gente pasa sus días, cómo se va el tiempo. Observar, que bonita actividad.
“A mitad de camino entre ninguna parte y el olvido”.

Ciertas personas

A veces conoces a gente. Gente que para ti es tremendamente atractiva e interesante pero que con cada palabra o cada cosa que hace te hace sentir peor, aunque no sea consciente de ello. Sabes que quizá ni merezca la pena, pero es gente que aún así no consigue dejar de interesarte y que incluso se hace más atrayente si cabe (¿una de cal y otra de arena? ¿resulta que funciona?).
Quizá es gente casi prepotente, o que incluso podría encontrarse estúpida en según qué cosas, pero es esa clase de gente que no puedes dejar de “mirar”, esa que llama la atención a voces. Por lo general no me gusta lo que llama la atención en exceso; por lo general.
Quizá es alguien con/a quien desearías abrazar, besar, reír, jugar, ver, oler, divertirte, hablar, follar, aprender, escuchar, tocar, enseñar, beber, inventar, llorar, acariciar, entender, desaparecer y otro montón de verbos mejor o peor sonantes.
También sabes que es alguien con quien nunca harás nada de eso, pero alguien que te atrae de esa forma al fin y al cabo.
No es gente excesivamente amable contigo, no es gente demasiado habladora, no quiere nada más allá de lo que le cuesta un mínimo esfuerzo fuera de lo habitual, su habitual, y que no sabe que las cosas pueden hacerse de otra manera; y lo peor es que todo eso que a ti no te deja ver de cerca lo reparte amablemente entre los demás.
No se trata de gente que te patea ni nada por el estilo porque está claro que algo hay; tampoco es que seas imbécil. Simplemente buscáis cosas ligeramente diferentes, SÓLO ligeramente, porque en el fondo todo es lo mismo.
Estoy casi segura de que todos tenemos a alguien así.

Piedraluna

Ella salió de casa con la vía láctea tatuada en la cara mientras murmuraba:
¿cómo pueden hablar de lo que no saben? ¿cómo pueden hablar de lo que no saben?
Si me dan la espalda no sabrán cuanto sol le he vendido al mar por tempestad…

Anda que ya me vale…
He visto a P., he pensado muchísimo en H., inconcebiblemente (si) he pensado en otra gente, se me han arruinado planes, he hecho fotos y etc, etc, etc. Eso han sido mis vacaciones. Yo sigo de “vacaciones”.
¿Qué tal las vuestras?

Apuestas

Te apuesto lo que quieras a que hoy mientras cantas te van a estar pitando los oídos constantemente.
Échame a mí la culpa.

1995...

Acabo de ver unas imágenes que no veía por lo menos desde el año 1995, desde que me enamoré de ese anuncio y mi hermana me regaló AQUEL disco, uno de los primeros y uno de los que más me gusta de todos los que tengo; y la cantidad de sensaciones que me han bailado desde el pelo hasta la punta de los dedos de los pies es incontable. Ni siquiera las recordaba y ha sido como abrir una cajita y encontrarlas todas juntas, esperándome.
Una vez me llamaron "rara" por ser enfermizamente nostálgica. A mí no me parece raro; para mí los raros son los que no lo son ni un poco.
Sufro una época de ligero bloqueo mental en todos los sentidos. Espero y deseo con todas mis fuerzas que se pase pronto, porque sino temo dejar pasar las cosas aún más de lo normal, y eso no me gustaría nada.

...

Y hoy es el cumple de mi hermana, así que felicidades también :)

...

Hoy es SU cumpleaños. Felicidades :)

Ascos

Me da asco la puta felicidad de anuncio.
Me da asco estar todo el día en casa hecha una porquería compadeciéndome de mí misma.
Me da asco no poder cambiar las cosas.
Me da asco tener el párpado a punto de estallar.
Me da asco que algunas cosas en el mundo vayan tan mal (esto incluso me hace vomitar).
Me da asco proponerme todas las cosas que nunca, NUNCA consigo hacer.
Me da asco no tener ánimos para intentarlo.
Me da asco no ser capaz de hacer y decir ciertas cosas.

Sé que sí

Dices que no pasa nada, que eso no cambia las cosas, y que todo sigue estando igual.
Pero yo sé que no es verdad.
Sigue igual para mí, sigo pensando lo mismo, porque no le doy tanta importancia, pero por mucho que digas creo que tú le das más de la que realmente tiene.
Ahora todo es raro. Incluso más que antes.

Días despistados...

Llevo un par de días en los que mi cabeza vive en otra parte, bastante alejada de mí.
Entre ayer y hoy olvidé ir a por el pan e hice que mi familia comiera pan del día anterior; no apagué la cafetera; luego no metí el café en el termo, así que lo dejé en la cafetera enfriándose; encendí y apagué varias veces la luz cuando lo que quería era desenchufar otra cosa; llamaron por teléfono preguntando por mi padre y yo contesté que no estaba sabiendo perfectamente que acababa de llegar a casa (todo esto lo hice pensando firmemente que me estaban preguntando por mi madre, a pesar de los datos que me dio al preguntar); pregunté en el cine si la sesión tenía las butacas numeradas y cuando la chica me dijo que no yo insistí varias veces en decirle “que me las diera centradas” (al menos la pobre trató de explicarme lo más amablemente que pudo que en las sesiones no numeradas tu llegas y te sientas donde quieres); olvidé llevarme mis llaves y tuve que llamar por teléfono a las tres de la mañana para que me abrieran la puerta…; y algunas cosas más que ni siquiera recuerdo…
No sé si mi alelamiento temporal habrá terminado. Ya dije hace un par de días que mi vida iba a empezar a girar en torno a una idea/frase/situación/palabra, y creo que se está cumpliendo. Puede que sea incapaz de pensar en otra cosa porque eso otro se está llevando todo mi tiempo aunque yo no quiera. No sé, tendré que procurar estar un poco alerta, por lo que pueda pasar, que no me fío de mi misma en este estado…

Historias de estaciones

Se alegró mucho al comprobar que su “Chico de las 9:30” seguía estando en el mismo lugar de siempre.
Durante 365 días había ido a encontrarse con él, a mirarle desde detrás de una columna, disimulando (y alguna vez intercambiando parpadeos). Un día dejó de ir.
Nueve meses después pasó por aquel mismo sitio, a la misma hora; ya apenas recordaba a su “Chico de las 9:30”, pero un escalofrío le recorrió el cuerpo cuando de golpe le descubrió allí, como siempre, como si el tiempo no hubiera pasado, con un gorro y una cazadora verde, encendiendo un cigarrillo como sólo él podía hacerlo. No fueron parpadeos esta vez, fue toda una conversación visual. Se dio cuenta de que durante el tiempo que habían durado “sus citas” nunca había hablado sola, como ella creía.
Se dijeron tanto que creyó que iba a desmayarse.
Por su parte, alargó la conversación lo máximo posible, hasta el último momento, hasta que el tren desaparecía de las vías; porque intuía más firmemente que otras veces, que aquella podía ser su última cita.
Por una vez, percibió la réplica a cada una de sus frases.

¿?

¿Qué hay que hacer cuando hay una idea/frase/situación/palabra que eres completamente incapaz de sacarte de la cabeza?
COMPLETAMENTE INCAPAZ.
Porque mucho me temo que mi vida a partir de hoy girará en torno a esa idea/frase/situación/palabra; y me da miedo perderme muchísimas otras cosas. Más aún teniendo en cuenta que es algo que doy por hecho que iba medio en broma y que prácticamente y a los ojos de otras personas carece de importancia...

...

No te he abandonado...